Prohibida la venta de cigarrillos al menudeo

Por: Mike Philosopher.

Soy fumador, y como la mayoría de fumadores, si me pregunta por qué fumo responderé que porque sí, no hay una razón lógica muy fuerte, tan sólo justificaciones. No es mi intención invitar a nadie a que fume pues reconozco que es un vicio muy pendejo; también reconozco que los no fumadores no tienen porqué aguantarse el humo que nosotros arrojamos, y por eso apoyo que sea prohibido fumar en sitios cerrados –claro está, los bares deben tener su terraza o sección de fumadores–. Esta medida la apoyo en cuanto se respetan los derechos del no fumador; ahora bien, uno de los derechos más primordiales es la libertad, entonces los que fumamos debemos tener la libertad de hacerlo; aunque desde que existan los espacios para que fumemos sin molestar a nadie no hay lío alguno.

Otra cosa muy diferente es prohibir que se vendan cigarrillos por unidad, medida avalada por la Corte Constitucional, según la cual no vulnera la autonomía del individuo ni los derechos de los vendedores ambulantes sino que se busca influir en la conducta de quienes consumen o pretenden consumir tabaco dificultando su acceso mediante esta restricción. La Corte también afirma que el Estado tiene que velar por la salud de los colombianos, y tiene la facultad constitucional para intervenir en la regulación del mercado con el único objetivo de desestimular, desincentivar y restringir la realización de algunas conductas.

Esto me genera dos serias inquietudes: 1. ¿Nuestros dirigentes son tan inteligentes que creen que prohibir la venta de cigarrillos por unidad va a disminuir el consumo de tabaco?, y 2. ¿Cuáles son las conductas que el Estado tiene derecho a prohibir? Respecto a lo primero, resulta evidente que prohibirle a un fumador comprar un cigarrillo equivale a decirle que compre medio paquete o más. De manera curiosa, mientras escribo este artículo se me acabaron los 3 cigarrillos que tenía hoy –me da pereza salir a comprar más por el momento, más tarde iré– pero si no hubiera comprado por unidad, tendría 7 cigarrillos (ó 17) más a mi disposición; y aunque puede que algunos fumadores sociales se abstengan de comprar, la mayoría de fumadores nos veremos obligados a comprar más. Es como si nos prohibieran comprar cerveza por unidad sino por petaco: eso no disminuiría el consumo de alcohol sino que aumentaría las borracheras y guayabos.

En segundo lugar, desestimular una conducta nociva suena bueno –y hasta bonito–; por ello reitero mi apoyo a la medida que prohíbe fumar en sitios cerrados, sin embargo el hecho de restringir conductas es violar las libertades individuales y por lo tanto derechos fundamentales. Por ejemplo, en el hipotético caso de que el Presidente hubiera sido José Galat –no se rían, dije hipotético– buscaría prohibir el uso de preservativos y todos tendríamos que ir a misa los domingos, porque según él esas conductas son las moralmente correctas. El Estado tiene el deber de velar por el bienestar de la sociedad, por ello se castigan las conductas de individuos que afectan negativamente a otros, lo cual no quiere decir de ninguna manera que se pueden violar las libertades de un individuo al prohibirle conductas que tan sólo lo afectan a él.

¿Saben qué? Me dio piedra, voy por un paquete de cigarrillos.

BePOOR.

    • Ilustre
    • 8/09/10

    Me parece una buena medida para mí porque yo lo que haría sería dejar de comprar definitivamente pero los que fuman bastante como dice el blog es bastante perjudicial.

    • Lcamos
    • 9/09/10

    Tiene razón, aunke yo no soy fumador y ciertamente me molesta ke me fumen encima, el hecho de pensar ke alguien como el presidente o cualkier figura en alguna cúspide, la cual no conozco , en el sentido de sus hábitos o comportamientos, pretenda velar por lo ke en su concideración sea “lo mejor para mí”, simplemente me da escalofrío, y más si la mejor idea ke tuvieron fue obligar a aumentar la dosis y a consumir más, (probablemente ellos tengan acciones en las tabacaleras), de todas maneras los espacios deben ser justos y coexistentes, hasta ahí todo está bien.

    • Moni
    • 9/11/10

    El estado solo esta tratando de velar por el bienestar de la sociedad ya que fumar causa enfermedades como gangrena, cancer de pulmon, cancer de laringe, etc, cuyos tratamientos le cuestan al estado dinero, asi que tambien se esta cuidando el bolsillo con esa medida.
    Prohibir la venta por unidades de cigarrillos es solo el comienzo, si siente que le estan violando sus derechos como ciudadano con esa medida espere a que le pongan impuestos al cigarrillo, le pongan imagenes de gente enferma por el cigarrillo en el empaque (como en el Reino Unido y Australia, donde tampoco se puede realizar ninguna actividad de mercadeo por una marca de cigarrillos) y la ultima medida que tomo Australia para intentar disminuir el consumo de cigarrillo fue prohibir cualquier tipo de individualizacion del empaque y prohibir que esten a la vista del publico.
    Me parece excellente lo que el gobierno esta haciendo, fumar es malo aunque algunos fumadores aun no se den cuenta, el gobierno les esta haciendo un favor.

    • Moni, es evidente que fumar es nocivo para la salud y sobre ello no hay que discutir; la discusión va por otro lado, y tal como lo mencionas, la medida resulta ser una violación a los derechos.

      En el artículo escribí que “El Estado tiene el deber de velar por el bienestar de la sociedad, por ello se castigan las conductas de individuos que afectan negativamente a otros, lo cual no quiere decir de ninguna manera que se pueden violar las libertades de un individuo al prohibirle conductas que tan sólo lo afectan a él”. En este orden de ideas, mostré mi apoyo a la medida que prohibe fumar en sitios cerrados, pues los no fumadores no tienen porqué aguantarse el humo de quienes fuman, y añado que las imágenes de algunos de los problemas causados por fumar ya están en las cajetillas de cigarrillos, medida que se me hace pedagógica y no constrictiva.

      Mi crítica se dirige principalmente hacia las medidas que pasan por encima de las libertades individuales a costa de un supuesto bienestar social, pues si una conducta afecta tan sólo la integridad de quien la realiza no debería ser prohibida; y en ese mismo sentido, el beber ocasiona problemas de salud y puede llevar a causar accidentes y riñas, el comer en exceso enferma, el conducir tiene probabilidad de accidentes, las prácticas deportivas generalmente causan lesiones, y se puede seguir en esa línea hasta llegar a que salir de la casa o pensar puede llegar a ser perjudicial, y no por ello el Estado tiene derecho a prohibir dichas conductas. Frente a esto es a lo que me opongo, espero entiendas mi punto.

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